Nuestra Historia y Pasión por el San Juan Camagüeyano
Una gran fiesta del pueblo: El San Juan Camagüeyano
Llega junio y con este mes el San Juan camagüeyano (lo que en otros sitios o ciudades se denomina carnaval). El principio de estas notas es exponer algunos aspectos históricos y conceptuales sobre nuestro San Juan.
El término carnaval se ha dicho que proviene del uso de un carro con forma de barco, lo que se recoge en documentos de la antigüedad y aparece también en algunos pueblos europeos. De este modo se narra la expresión romana carrus navalis. En varias regiones aparecen escenas de fiestas dedicadas a Dionisio en las que se encuentran un carro navío. Tácito (55–120 a.n.e.) dejó descripciones sobre el uso de estos elementos. Desde entonces los europeos hicieron representaciones y se citaban carros grotescos y satíricos.
En toda Europa, desde tiempos inmemoriales, los campesinos han acostumbrado a encender hogueras en ciertos días del año y bailar y saltar alrededor de ellas. Estas fiestas de fuego se han celebrado generalmente durante el solsticio de verano, en la víspera del 23 de junio o el día del solsticio, 24 de junio (parecía en estos casos que el sol estaba incandescente).
La vinculación con el día de San Juan Bautista está explicada por la fecha y la consolidación del cristianismo en el mundo occidental; por tanto, no podemos perder de vista que las fiestas ancestrales en homenaje al fuego se reinterpretan en honor a este santo y se determinan como una variedad de ritos, mezclas ceremoniales de diversos pueblos.
Las noticias de estas costumbres (fuego) se vieron en Europa, sobre todo en Alemania, Austria, Suiza, Holanda, Francia y otros países europeos.
El origen del San Juan (24 de junio) y la fiesta de San Pedro (29 de junio), último día de nuestra festividad) con sus fechas más importantes, se realiza con llantos fingidos por la muerte de San Pedro, representado por un muñeco hecho con ropas viejas y relleno con hierba seca y papel, con una estructura interior que lo sostiene. El muñeco podía ser llevado de un lado a otro, y terminaba en una carrera y quema final. Este aspecto recuerda tradiciones africanas que se conducen o se hacen en otros pueblos de Cuba como Matanzas o Trinidad, en otros países de América como Venezuela, Puerto Rico y México, así como en otras partes del mundo.
LAS FIESTAS DEL SAN JUAN CAMAGÜEYANO
Nuestras fiestas sanjuaneras resultan un gran complejo ritual con sus comidas, música, sistemas de relaciones participativas, vestuario (disfraces, uniformes de congas, comparsas, etc.), adornos de calles, paseos, carrozas, bailes (con los pasos y coreografías de comparsas, congas y bailes populares en general) y todo lo cual ha tomado una proyección y llega a ser un gran espectáculo.
En nuestras días acorde a nuestros sistemas sociales (aunque ya no se registran todos los aspectos positivos tradicionales y aportados) iniciativas sociales, mantienen vigente esta fiesta.
Se ha planteado siempre para explicar la génesis del San Juan Camagüeyano, su comienzo en la primera mitad del siglo XVIII en el auge económico de Puerto Príncipe, por el auge alcanzado en la venta de ganado, que trajo aparejado el desarrollo económico de la región, con pagos a los monteros, que culminaban en carreras de cintas.
EL AJIACO DEL SAN JUAN
La comida tradicional del San Juan Camagüeyano es el ajiaco (tiene sus antecedentes en los bucaneros y su nombre procede de esos lejanos días). Fue y es una comida colectiva de la población. Antes de la Revolución se hacía colecta de dinero y viandas que se cocinaban a los asistentes, cuando se consumía la bebida “un quilito pa’ la olla”. Se pintaban cintas en el suelo o se ponía una olla, allí se iban reuniendo los fondos para comprar las vituallas y cocinar. Ahora la elaboración y organización ha estado a cargo de entidades, con participación de masas, Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
RUMBAS, COMPARSAS Y CONGAS
Camagüey, como otras zonas del país, también posee una tradición en sus agrupaciones músico-danzarias de carácter popular donde hay una fuerte presencia de nuestras raíces africanas, además de las españolas.
Rumba: Además de lo establecido nacionalmente en el complejo de la rumba, yambú, columbia, guaguancó y sus variantes, el término se aplica asimismo en algunas zonas del país y también en Camagüey, donde se denominan rumbas o rumbones a grupos que en nuestros barrios bailan en diferentes días: Madera, Rosario, Palma, Cristo, Melao y otros, que tenían como antecedentes las cabildos de nación africanos. A la comparsa se le sumó además su marcha sin un orden de formación establecida y su secuencia con instrumentos musicales como tambores, cencerros o guataca, posteriormente se adicionó trompeta y otros instrumentos de viento.
En el barrio del Cristo, por año 1920, se cantaba la manguera (rumba) de Cristo, seguida de la crisis, velorios, y en la lira, esta noche no durmió. Algunos nombres de rumberos que se recuerdan y otros que se mantienen vigentes, son: Ernesto Rodríguez, el más famoso; Joselito Agüero García; Erasmo Ramírez; Joselito Bueno; Quintín Zayas; Luis M. Almanza; Fimia y José Zayas Castillo, entre otros.
Comparsas: Una lejana referencia ha llegado a nosotros de los días 21 al 30 de junio de 1760 en que en la villa un magnífico San Juan en el que hubo derroche de lujo y buen gusto, resultando lucidas las cabalgatas y comparsas.
El recorrido fue desde la iglesia Mayor de la de San Juan de Dios, de ésta a la de San Francisco, de aquí hasta la Soledad siguiendo hasta La Merced y Plaza de Armas, donde el Teniente Gobernador presidía el paseo, todos los de la villa cumplían con esta tradición.
Las comparsas con características españolas —bandas que tocaban en las carnavales— pero poco a poco el ritmo africano en sus tambores iba imponiéndose a toda prohibición de las clases dominantes, ya que la europeización se organizaba en diferentes tipos de comparsas que desfilaban por las calles mientras la gente se mezclaba con la danza de esta manera:
- Comparsas corales: Sin tambores ni instrumentos de viento, cantaban en coro mientras marchaban.
- Comparsa de 1923.
- Comparsa de sociedades: Salían del local de ensayos a las calles, llevaban nuevamente a sus lugares de salida, y acompañados por la orquesta que amenizaba el recorrido.
- Congas: La agrupación musical cuya estructura nomenclatura es específicamente creada en Camagüey es la llamada conga camagüeyana; aparece al comienzo de la década de los años treinta, teniendo como figura principal a Antonio Izaguirre, con su conga La arrolladora, con tambores cubanos y acompañamiento de instrumentos de viento.
LOS DISFRAZADOS
Eran costumbre sanjuaneras los bailes de disfraces y máscaras, entre ellas los famosos enmascarados (“El Lugareño”, escribe sobre ellos en una de sus Escenas Cotidianas en el siglo pasado); los monos viejos, con sus trajes de cartón (tela), con cascabeles y su fusta en el largo traje hacían resaltar cuando los chiquillos les decían: “mono viejo, triquito, pata e’ hielo, la bagaya y la contoné”. Se recuerda con agrado en los años cuarenta y cincuenta a Benito Zamora y José Leyva Miranda “Chico”, este último tenía en su traje y capa ese estilo característico.
LOS ADORNOS DE CALLES
Los arcos con papelillos de colores pegados a estructuras de madera daban el adorno característico del San Juan. El Camagüey se adornaba con banderas, pendones, armazones de flores, faroles, adornos de papel y tela, balcones y calles tenían una unidad temática y casi siempre venían con el nombre de la calle, el nombre de la conga, etc.
Estos son algunos aspectos en apretada síntesis del San Juan Camagüeyano, fiesta que se caracteriza siempre por ser del pueblo y forma parte de nuestro folklore.
— Rafael García Grasa
BIBLIOGRAFÍA
León, Argeliers: La fiesta de carnaval en su proyección folklórica. Dirección de Música, Consejo Nacional de Cultura (Conferencias).
Chacón y Calvo, José: Las fiestas de San Juan en Camagüey. Universidad Central de Las Villas, 1955.
Frazer, James George: La rama dorada. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1972.
Dávalos, V. K.: Fundamentos del método científico. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1980.
— Entrevistas a informantes e investigaciones del autor.
